La Secretaría de Salud Departamental intensifica las acciones de vigilancia para reducir el riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos (ETA) en los entornos escolares.
Con el compromiso de salvaguardar la salud de los atlanticenses y garantizar la calidad de los alimentos que consume la población estudiantil, la Gobernación del Atlántico, a través del Programa de Inocuidad Alimentaria de la Secretaría de Salud, intensifica sus acciones de Inspección, Vigilancia y Control (IVC) en los municipios del departamento. En lo corrido de 2026, el equipo técnico ha realizado 1.340 visitas a establecimientos dedicados al almacenamiento, distribución y preparación de alimentos y bebidas.
La subsecretaria de Salud Pública del Atlántico, Olinda Oñoro Jiménez, enfatizó que la identificación de falencias en algunos establecimientos durante las visitas realizadas ha permitido tomar acciones inmediatas. “Todo esto hace que se tomen los correctivos y se apliquen medidas sanitarias con la finalidad de prevenir enfermedades y la afectación de la salud pública de la población del departamento», señaló la funcionaria.
Estas jornadas de supervisión rutinaria tienen como objetivo primordial verificar el cumplimiento estricto de la normativa sanitaria vigente para mitigar riesgos asociados al consumo de productos en mal estado o procesados bajo condiciones inadecuadas.
Durante las inspecciones se evalúan aspectos críticos como el almacenamiento, la conservación y la distribución, lo que permite identificar falencias y aplicar medidas correctivas o sanitarias de manera oportuna para prevenir brotes de enfermedades transmitidas por alimentos.
GARANTÍA DE INOCUIDAD
Un componente esencial de esta estrategia es el seguimiento a comedores estudiantiles como los del Programa de Alimentación Escolar (PAE), donde se preparan diariamente alimentos para miles de niños, niñas y adolescentes. Recientemente, un equipo de profesionales de apoyo realizó una visita técnica a la Institución Educativa Técnica de Villa Olímpica, en el municipio de Galapa, donde se verificaron los protocolos de bioseguridad e higiene que benefician diariamente a 1.519 niños y niñas.
Mary Ema Peralta Romero, profesional de apoyo del Programa de Inocuidad Alimentaria, explicó la relevancia de estos procedimientos: «Nosotros velamos porque cada alimento que salga de la institución para los niños sea inocuo y no le provoque a los comensales ningún tipo de infección gastrointestinal que afecte su salud». Peralta subrayó que el programa busca garantizar en cada establecimiento que «no haya ningún tipo de contaminación cruzada a la hora de preparar los alimentos y que nuestras manipuladoras cumplan con todos los protocolos».
Las inspecciones sanitarias realizadas por la Secretaría de Salud Departamental, fundamentadas en la Resolución 2674 de 2013 del Ministerio de Salud y Protección Social, se enfocan en los eslabones de almacenamiento, transporte, comercialización y consumo dentro de la cadena alimentaria.
Con esta perspectiva, se ejerce control sobre los centros logísticos de bodegaje, depósitos, almacenamiento en frío y vehículos de transporte de carga y distribución local. Asimismo, se vigila estrictamente a los comercios de expendio y comercialización (supermercados, tiendas de barrio, carnicerías y plazas de mercado), al igual que a los establecimientos de preparación y consumo de alimentos, incluyendo restaurantes, cafeterías, servicios de catering, casinos institucionales y cocinas de hospitales u hoteles.
En cada visita, los profesionales y técnicos de la Subsecretaría de Salud Pública aplican un protocolo de verificación de registros Invima en los alimentos, así como el cumplimiento de las condiciones sanitarias de instalaciones, procesos, equipos y utensilios que se usan para la preparación de comidas. También se realiza un control al personal que manipula los alimentos, teniendo en cuenta su estado de salud, capacitación y prácticas higiénicas.
Además, se toman muestras y se verifican los requisitos higiénicos de materias primas e insumos, el manejo de temperaturas, las condiciones de almacenamiento, el suministro y la calidad del agua potable, los residuos sólidos y líquidos, el control integral de plagas, la limpieza y desinfección de áreas, y los equipos y utensilios como soportes documentales de saneamiento.
Si durante la vigilancia sanitaria uno o más de los aspectos evaluados es identificado como crítico y calificado como inaceptable, independientemente del porcentaje de cumplimiento obtenido por la institución vigilada, la Secretaría de Salud Departamental emite un concepto sanitario desfavorable y procede a aplicar la correspondiente medida sanitaria de seguridad, de conformidad con la normatividad vigente.
COMPROMISO DESDE LA COCINA
La labor institucional se articula con el trabajo diario de las manipuladoras de alimentos, quienes aplican rigurosos estándares desde tempranas horas de la madrugada. Erlis Navas, auxiliar de cocina del Programa de Alimentación Escolar (PAE), destacó que la jornada inicia a las 5:30 a. m. con una limpieza exhaustiva antes de verificar que los insumos coincidan con la minuta correspondiente al día: «Siempre estamos con visitas de interventoría viendo que todas las cosas funcionen bien».
Dalida Orozco, líder de manipulación de alimentos en la mencionada institución, manifestó que el acompañamiento técnico de la Gobernación es fundamental para su labor: «Es muy importante que nos visiten porque nos brindan mucha seguridad y nos enseñan cosas que debemos hacer para mantener todo bien organizado». Orozco aseguró que la preparación de los alimentos se realiza bajo estrictos estándares de higiene, donde cada producto es lavado y desinfectado minuciosamente.
La Gobernación del Atlántico continúa desplegando a diario su equipo técnico de Inocuidad Alimentaria de la Secretaría de Salud en todos los municipios, asegurando que todas las empresas, instituciones y personas involucradas en los procesos de alimentos lo hagan de manera adecuada, cumpliendo con la cadena de frío, el manejo adecuado de residuos y las prácticas de higiene que protegen la salud y la vida de los ciudadanos.




