La Alcaldía Distrital de Barranquilla expresó su sorpresa ante el anuncio de que en los próximos días serán trasladados a la ciudad los líderes de las organizaciones criminales Costeños y Pepes, con el objetivo de iniciar una mesa de diálogo sociojurídico impulsada por el Gobierno nacional.
Aunque la Administración distrital ha respaldado históricamente los procesos de paz de este y anteriores gobiernos, el alto perfil criminal de estos cabecillas genera preocupación. “Hubiera sido fundamental establecer una coordinación técnica permanente entre el Distrito, la Gobernación del Atlántico y el Gobierno nacional para evaluar los impactos del traslado, implementar medidas de seguridad ciudadana y fortalecer el sistema penitenciario”, indicaron desde la Alcaldía en un comunicado oficial.
El temor principal radica en que las cárceles de Barranquilla no se conviertan en centros de mando criminal, ni que la mesa de diálogo derive en un escenario que fortalezca la ilegalidad en lugar de combatirla. Fuentes distritales enfatizaron la necesidad de prevenir alteraciones en la convivencia, especialmente ante la proximidad de las elecciones al Congreso y la Presidencia de la República.
Llamado a canales de comunicación permanentes
La Alcaldía hace un llamado urgente a la Oficina del Comisionado de Paz, la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) y las autoridades locales para crear mecanismos de diálogo continuo. Esto permitiría anticipar y reaccionar de manera rápida ante cualquier riesgo para la seguridad de los barranquilleros.
Hasta el momento, no se han detallado fechas exactas del traslado ni los nombres específicos de los líderes involucrados, pero el anuncio ha generado debate en redes sociales y entre líderes políticos del Atlántico sobre los desafíos de la paz total en zonas urbanas como Barranquilla.




