Quiero enviar este mensaje a todos los familiares míos que me escuchan.
Estoy bien de salud física y espiritualmente, me siento con mayor determinación que nunca, con mi espíritu, con mi alma, con mi conciencia limpia, siempre en disposición de lucha por los intereses de los más desfavorecidos; especialmente quiero decirte a ti papá, mamá, a mi familia toda, que los abrazó con los brazos del alma, con la alegría plena de haber vivido de manera intensa y como cosecha que germina.
He sido feliz porque he procurado dar lo mejor de mi alma, quizás no para ustedes ni para mí, pero lo hice con inmenso amor y convicción, pensando como me enseñaron a pensar ustedes, queriendo como me enseñaron a querer, entregando todo como me enseñaron entregar. Dándome pleno como siempre tu mi padre, tu mi madre se supieron dar … Y mucho más con la oportunidad que nos dio la vida de reencontrarnos en familia, con esa tanta alegría que nos desbordó en cada momento que disfrutamos como si no fuera haber más.
De alguna manera yo conocía mi destino, por eso viví estos días con pasión, con el jolgorio de tenerlos, Gracias por hacerme tan feliz. Ahora sólo les pido fortaleza, orgullo, comprensión, respaldo y determinación, es mi última batalla y la brindo a mi causa, a la causa de los humildes, a la causa de esa esquiva paz que no retoña, la brindo a ustedes, a mis hijos, a mis amigos a los sueños de una patria mejor y claro, a mi preciosa Laura.
Quiero que sepan que parto entre rosas rojas, entre amarillas rosas, entre rosas azules, y muchas demás flores de colores, parto entre clarinetes, gaitas, entre salsos y acordeones entre charangos, bombos y zampoñas parto con alegría, parto sonriendo, brindando con vino por el futuro de Gloria que nos espera. Mientras tanto cántame madre «las vírgenes del sol», cántame madre «las flores negras», los amo inmensamente hasta siempre.








