El canal de acceso al puerto de Barranquilla cumple tres años de estabilidad operacional con un calado constante de 10 metros, un hito logrado por Cormagdalena mediante decisiones técnicas, planificación rigurosa e inversión sostenida en dragado permanente.
Este avance no solo garantiza mayor confiabilidad en la navegación y seguridad para las embarcaciones, sino que también fortalece la competitividad logística y comercial del país, movilizando cerca de 26 millones de toneladas en los últimos dos años.
Se han invertido más de 423.041 millones de pesos entre 2023 y 2026, dragando sobre 11 millones de metros cúbicos, con un impacto económico estimado en 6,5 billones de pesos, equivalente al 2% del PIB y 7,4% del comercio exterior colombiano. La iniciativa genera alrededor de 23.000 empleos directos e indirectos, vinculados a 19 concesiones portuarias que conectan con nodos estratégicos del interior del país.
Para el Capitán Bernardo Silva, Comandante de la Capitanía de Puerto en Barranquilla, «para entender el valor y la importancia que significa esto que estamos celebrando hoy y tenemos que recordar de dónde venimos. Llegar a recibir el cargo de capitán de puerto de Barranquilla, no es una tarea fácil, sobre todo cuando el enfoque de la dirección general marítima está directamente relacionado con la seguridad en la navegación y el puerto tenía ese estigma, unas limitaciones en la profundidad del canal de acceso, ha tenido afectación a la economía regional por la imposibilidad del movimiento de carga y este equipo de trabajo – Dimar, Cormagdalena y el Puerto de Barraquilla- ha podido lograr la estabilidad de la que estamos hablando hoy. Pasamos de una incertidumbre a una garantías de estabilidad, una recuperación de confianza. Unos tres años donde ya las agencias, las empresas, las navieras, las líneas marítimas están considerando Barranquilla como un puerto al que pueden venir sin el riesgo que se corría antes de llegar a bocas de cenizas y encontrar un puerto con una disminución súbita.»
Planes futuros
Cormagdalena proyecta continuidad hasta diciembre de 2026 con vigencias futuras para 2027-2030 (inversión de 400.000 millones), adquisición de una draga propia (441.000 millones) y obras de encauzamiento (513.000 millones), reduciendo costos en un 50% y fortaleciendo el Centro de Investigación e Ingeniería. Este modelo basado en monitoreo hidro-sedimentológico y articulación con Dimar y Asoportuaria marca un antes y después en la gestión del Río Magdalena.




