El jefe de Estado dijo que el propósito de estos dos nuevos estatutos es mejorar las condiciones de vida de uniformados y civiles que han sido afectados por estos artefactos explosivos.

El presidente Gustavo Petro Urrego le dio la orden al Ministerio de Defensa de crear dos tipos de ayuda del Estado para las víctimas de minas antipersonal, tanto civiles como militares, que les permita llevar una vida con dignidad.
Se trata de dos estatutos, uno de ayudas del Estado a los combatientes afectados por estos artefactos explosivos, en especial a los que se dedican al desminado en zonas afectadas, y el otro para civiles, en su mayoría campesinos, que sin ser combatientes han resultado afectados por el mismo flagelo.
Durante la ceremonia de entrega de la subregión de los Montes de María, en el departamento de Bolívar, como zona libre de sospecha de minas antipersonal, el mandatario recordó que en Colombia, desde 1990 a la fecha, se registró “una especie de pirámide muy pronunciada” de víctimas de minas antipersonal, que comenzó a subir en 1998 y alcanzó su punto máximo en 2006.
“2006 fue un año terrible para estas personas, casi la mitad personal militar y la otra mitad civiles. La inmensa mayoría han sido campesinos, y allí un porcentaje de niños y niñas que padecen hoy las consecuencias de estos hechos. La buena noticia es que la pirámide, a partir de 2006, empezó a tener menos y menos víctimas”, aseguró el mandatario.
De hecho, ese año se registraron 1.224 víctimas y en 2024 son 37, y el objetivo de la labor del Batallón de Desminado es que en el país esa cifra llegue a cero en los próximos años.
Dos estatutos​ de ayuda
​En ese contexto, el jefe de Estado le ordenó al Ministerio de Defensa crear dos estatutos de ayudas a las víctimas de minas antipersonal. Uno, el estatuto para el desminador, y el segundo para civiles afectados.
Del primero, dijo que un porcentaje de desminadores ya no están en el Ejército. “Hay que hacer la tabla, la cantidad de personas dedicadas a eso, sus tiempos de servicios, etc. Debe haber un estatuto laboral especial por el alto riesgo de su profesión, una prima de riesgo que tiene impacto en la vida pensional, que en el Ejército se llama el ‘retiro’. Que esto quede como una tarea (del Ministerio de Defensa)”, sostuvo el presidente Petro.
El segundo estatuto es para civiles víctimas de minas antipersonal. “Aquí hay algunas que han sido afectadas, niños, mujeres, hombres, todas personas en general del trabajo agrario o rural, que cuando sucede un hecho de estos pierden completamente o parcialmente su capacidad laboral”, explicó.
Para ambos grupos de víctimas, el Presidente pidió “lo mejor” del avance tecnológico en salud, prótesis, materiales, atención permanente, etc. El propósito para civiles y militares víctimas “es que recuperen en lo posible sus condiciones laborales que permiten una persona vivir con dignidad. Esto tiene que ser una actividad prioritaria del Ministerio de Defensa para que puedan tener una vida mejor unos y otros”, señaló.
“Sus condiciones de vida, desde el punto de vista físico, pero también económico y social. Una mujer campesina, su hijo herido en condición de discapacidad, o la familia, o el hombre que estando muy bien antes del hecho queda en condición de discapacidad. Hay que tener esa ayuda del Estado que hay que crear”, agregó el mandatario.
Durante la ceremonia, el jefe de Estado agradeció la presencia de varias víctimas de minas antipersonal, entre ellas, la señora Ana Leonor Álvarez Arroyo, y su hijo Jesús David Padilla; los infantes de Marina Profesional Fabio Valdovinos Vuelvas y José Díaz Hoyos (retirado), del Batallón de Corozal.
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