Al celebrarse el primer aniversario del atentado, el prelado acompañó con actitud de cercanía a los familiares y a los miembros de la Policía de Barranquilla para mirar con esperanza el camino hacia la paz.
Las autoridades civiles, de policía y militares estuvieron acompañando la celebración y diciendo en comunión que Barranquilla viva unida.




