La Gobernación del Atlántico puso en marcha un plan integral para mitigar los efectos del Fenómeno de El Niño, con acciones de monitoreo satelital, fortalecimiento a los organismos de socorro, dragado de canales, mantenimiento de bocatomas y vigilancia permanente de fuentes hídricas estratégicas del departamento.
La estrategia es liderada por un equipo interdisciplinario que articula esfuerzos con instancias locales, nacionales e internacionales. Entre las primeras medidas figura la implementación de una plataforma tecnológica de teledetección para identificar puntos de calor en tiempo real y apoyar la labor de los 13 cuerpos de bomberos del Atlántico en la planeación de cortafuegos.
De forma paralela, la administración departamental utiliza imágenes satelitales diarias de Planet Labs para detectar áreas afectadas y hacer seguimiento al comportamiento hídrico del río Magdalena, el Embalse del Guájaro y el Canal del Dique.
Antonio Fonseca, de la Subsecretaría de Prevención y Atención de Desastres, explicó que los pronósticos del Ideam y la Nasa proyectan una probabilidad del 82% de ocurrencia del fenómeno entre mayo, junio y julio, cifra que podría aumentar al 96% hacia finales de año. Según dijo, este escenario incrementa el riesgo de sequías prolongadas y altera los patrones de lluvia hasta diciembre.
Fonseca añadió que la Gobernación ya definió acciones preventivas ante la posibilidad de mayor presión sobre el abastecimiento de agua y la seguridad alimentaria en el departamento. Para reforzar la capacidad operativa, la Junta Departamental de Bomberos aprobó una inversión de $11.400 millones con recursos de las vigencias 2024 y 2026.
Con esos recursos se adquirirán cuatro vehículos de intervención rápida, cuatro carrotanques y equipos de protección personal. Los automotores serán distribuidos estratégicamente en municipios como Campo de la Cruz, Piojó, Polonuevo y Ponedera, con el fin de mejorar la respuesta ante emergencias, especialmente en zonas rurales vulnerables.
El plan de contingencia también contempla el apoyo de 414 voluntarios de la Defensa Civil, 250 de la Cruz Roja y 169 bomberos oficiales, además de maquinaria amarilla y carrotanques de la Gobernación. A esto se suma la construcción de reservorios comunitarios en Piojó, en alianza con asociaciones campesinas y el Sena.
La secretaria de Desarrollo Económico, Marisabella Romero, informó además que se gestionó ante la UNGRD un Fondo de Inversión Colectiva por $3.200 millones para limpieza y recuperación de canales y arroyos, con el objetivo de reducir riesgos de inundaciones. También destacó la recuperación de reservorios rurales con una inversión de $2.000 millones para garantizar almacenamiento de agua en zonas vulnerables.
En el frente productivo, la funcionaria señaló que ya se han ejecutado acciones como la limpieza de 92 kilómetros de canales, la intervención de 90 kilómetros de vías terciarias, la entrega de más de 2 millones de alevinos y 140 toneladas de ensilado de maíz, así como la atención de miles de hectáreas productivas en municipios como Repelón y Santa Lucía.
Por su parte, Lady Ospina, secretaria de Agua Potable y Saneamiento Básico, explicó que una de las prioridades es el monitoreo diario de los niveles del río Magdalena, el Canal del Dique y el Embalse del Guájaro, fuentes de abastecimiento de los acueductos del departamento.
Ospina indicó que el plan de contingencia tiene tres etapas. La primera ya está en marcha y consiste en el seguimiento permanente del nivel del río para garantizar el suministro a las 14 bocatomas ubicadas sobre el Magdalena y el Canal del Dique. La segunda se activará cuando el afluente alcance entre 2,30 y 1,60 metros e incluirá dragados, dársenas y canales provisionales.
En la fase más crítica, si los niveles bajan por debajo de 1,60 metros, la Gobernación prevé intensificar esas obras, habilitar fuentes alternas con carrotanques y coordinar acciones con el operador del Canal del Dique para proteger las bocatomas y evitar interrupciones en el servicio.
La funcionaria también hizo un llamado a las comunidades para hacer un uso racional del agua y evitar desperdicios y fraudes en el servicio. “El uso eficiente del agua será fundamental para superar esta temporada seca”, concluyó.




