El candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, se pronunció este domingo tras el preconteo oficial que lo ubicó en segundo lugar de la primera vuelta presidencial con 9,6 millones de votos (40,90%), frente a los 10,3 millones (43,74%) de Abelardo De la Espriella, y confirmó que disputará la presidencia en el balotaje del 21 de junio.
Cepeda respaldó el llamado a la participación desde el inicio de la jornada y pidió a la ciudadanía “que nadie se quede en casa”. “Los invito a votar por el futuro, por la eliminación de la pobreza y la desigualdad, por la protección de nuestra riqueza natural, por una economía moderna, productiva y diversificada, por una Colombia que despliegue plenamente su potencial como potencia agroalimentaria, ambiental, cultural y turística”, dijo. Agregó que invita a “elegir la esperanza sobre el miedo, la unidad sobre la división y el porvenir sobre la resignación”.
Sin embargo, tras conocerse los resultados preliminares, el aspirante alertó sobre “un desfase” de 885.000 cédulas en el censo electoral y afirmó tener indicios de votaciones atípicas en un número indeterminado de mesas. “Hay un desfase que queremos verificar… estamos hablando de 800.000 personas o cédulas. Queremos que eso se aclare”, dijo. Cepeda precisó que su colectividad no inventará excusas, pero que se pronunciará oficialmente cuando las comisiones escrutadoras dejen la situación “totalmente aclarada”.
En su discurso, Cepeda hizo un ataque frontal a su futuro rival y lo calificó como “abogado de paramilitares, padre notario que legalizó bienes de Salvatore Mancuso, abogado de narcotraficantes y estafadores”. Lo acusó de representar un “fascismo mafioso” y de sostener posturas misóginas, homofóbicas y contrarias a la protección de la naturaleza. “Es un estafador de estafadores”, afirmó.
El candidato del Pacto Histórico convocó a sus electores a cerrar filas y construir una “alianza por la vida” para ganar la segunda ronda. Cepeda también reafirmó su compromiso con la lucha contra la corrupción —“Venga de donde venga, caiga quien caiga, no habrá privilegios”)— y con el gobierno para los más pobres, la austeridad republicana y el diálogo con todos los sectores, incluidos los opositores.
Con este resultado, la segunda vuelta enfrentará al movimiento Defensores de la Patria con el Pacto Histórico en un balotaje que promete alta polarización y definirá la dirección del país en los próximos cuatro años.




