Aunque el día esté frío y el cielo cubierto es importante que utilices siempre protección solar

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La radiación ultravioleta (UV) puede atravesar hasta en un 90% las nubes menos densas y en un 40% las más densas.

Ten en cuenta que los daños producidos por el sol son progresivos, acumulables e irreversibles, esto significa que, aunque no existan quemaduras, la exposición constante va dañando poco a poco las células de nuestra piel y los resultados van surgiendo a través de los años.

La radiación UV que reflejan las superficies, también puede generar daños: el concreto en una ciudad refleja hasta el 12% de radiación UV, mientras que la arena seca de la playa un 15% y el agua de mar 25%.

Renovar la aplicación del bloqueador solar es fundamental, teniendo en cuenta que van perdiendo su capacidad de protección con el paso del tiempo, por el roce con la ropa, el contacto con nuestra propia piel y manos. Asegúrate de utilizarlo según la frecuencia indicada en la etiqueta y sigue todas sus recomendaciones e instrucciones de uso.

Algunas sugerencias para escoger y utilizar tu protector solar

  • Selecciona el producto según la exposición solar que tendrás. Ten en cuenta que existen protectores solares diseñados para el rostro, para el cuerpo o para rostro y cuerpo y algunos de ellos son de amplio espectro de radiación UV.
  • No apliques el producto sobre piel irritada o lastimada.
  • Si el producto va a ser utilizado en niños, valida que haya sido diseñado para ellos.
  • Recuerda que estos productos reportan un valor de factor de protección solar (SPF) y que entre mayor sea el número, mayor es la protección.
  • Algunos protectores solares, han sido diseñados para ser resistentes al agua y debes reaplicarlos según el modo de uso que se reporta en su etiqueta. Si presentas alguna reacción desfavorable, signos de irritación o sarpullido, suspende inmediatamente su uso y consulta a tu médico.

Utiliza otros medios de protección

  • Cúbrete con ropa o sombreros de ala ancha
  • Protege tus ojos con gafas para sol
  • Humecta y protege tus labios
  • Busca la sombra, especialmente entre las 10 a.m. y las 4 p.m.
  • Bebe agua con frecuencia e hidrata tu piel después de exponerte al sol