Preocupante una reforma tributaria en medio de pandemia, restricciones y una reactivación económica lejos de llegar: FENALCO

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En las actuales circunstancias los colombianos no están preparados para la reforma
tributaria, así lo aseguró Jaime Alberto Cabal, presidente de FENALCO, quien
afirmó que ni la pandemia, ni las restricciones derivadas de esta coyuntura están
cerca de acabarse y por otro lado la reactivación económica está lejos de llegar,
como está quedando demostrado durante la última quincena de marzo y la primera
de abril. “Definitivamente no existen las condiciones económicas, sociales y políticas
para aventurarnos a tramitar una reforma impositiva”.

“A la incertidumbre generada por el aumento en las restricciones a la movilidad y al
funcionamiento de los negocios que se observa en casi todo el país, se suma la
amenaza de una reforma impositiva que pretende recaudar 25 billones de pesos
adicionales”.

De acuerdo con el vocero de los comerciantes, aunque aún no se conoce el texto
final de la reforma que se ha denominado de “Transformación Social”, desde ya
preocupa que no se hable de cuánto y cómo sería la reducción de gastos y
adelgazamiento de organismos del Estado, tema que debería ser fundamental a la
hora de hablar de reformas. “Lo único que parece claro es que tanto los empresarios
y empleados, como los consumidores están sujetos a un nuevo y abrupto cambio en
las reglas de juego, sembrando gran inestabilidad jurídica”, agregó Cabal
Sanclemente.

Con base en el comportamiento de enero, donde predominaron las excesivas
restricciones, las consecuencias económicas y sociales no se hicieron esperar, con
una caída en la economía del 4.6%, una tasa de desempleo del 17,3% y una caída
en las ventas del comercio formal del 6.4%. Por su parte febrero, que mejoró su
comportamiento siguió teniendo una alta tasa de desempleo (trimestral) del 17.8%.
Marzo aunque inició con una tendencia de mejoramiento cerró en los últimos 10
días con nuevas restricciones y limitaciones de movilidad de cara a la Semana
Santa, tendencia que persiste y se agrava, según las medidas adoptadas por el
Gobierno Nacional, hasta el próximo 19 de abril. Así las cosas, es de presumir que
el primer trimestre cerrará con un crecimiento negativo y la tasa de desempleo
permanecerá en un pico alto.

De otro lado, según el vocero, las tasas de contagio y muerte son todavía elevadas,
aunque la vacunación avanza, las personas de la fuerza laboral y productiva aún
deben esperar y la recuperación económica no se ve vigorosa. Urge continuar
apoyando el consumo y la inversión, cosa que no se logrará si se piensa en
aumentar y extender el IVA, incrementar los impuestos de renta y al patrimonio, y
desmontar incentivos al ahorro familiar como el que hoy existe mediante
mecanismos como los fondos de pensiones voluntarias y el ahorro programado para
la adquisición de vivienda.

“Reponer la reducción de ingresos tributarios mediante aumentos del IVA o con el
impuesto de renta a las personas naturales, incluyendo a los pensionados,
definitivamente no es lo más aconsejable, eso es pedir más esfuerzos a los
colombianos en estos momentos de convalecencia económica y con el riesgo de
que no se reactive la economía en este año.”.

No se ha reparado lo suficiente en los anuncios de voceros del gobierno en el
sentido de que se espera recaudar 25 billones de pesos con el proyecto de reforma,
más de 3 veces que lo recaudado en la anterior. Semejante esfuerzo tributario que
tendríamos que hacer los colombianos, cuando estamos lejos de recuperar los
niveles de actividad económica de pre pandemia, conlleva un riesgo económico y
político elevado para adoptarlo.

“Debemos advertir que si bien es cierto existe conciencia sobre la necesidad de
mejorar el equilibrio fiscal, los tiempos de implementación de los nuevos recaudos
deberán estar acordes con los de la recuperación económica. Así mismo hacerlo
con una sustancial reducción de los gastos y el tamaño del estado, aspecto que
poco o nunca se ha tratado en las reformas tributarias”, concluyó