Hace 50 años, Colombia marcó un hito en su democracia al aprobar el derecho al voto para jóvenes a partir de los 18 años, un cambio impulsado durante el gobierno de Alfonso López Michelsen. Esta reforma, conocida como el Acto Legislativo 1 de 1975 y promulgada el 18 de diciembre, modificó el artículo 14 de la Constitución de 1886 para reducir la edad de ciudadanía electoral de 21 a 18 años, respondiendo a demandas juveniles post-Frente Nacional y a tendencias globales de mayoría de edad.
Contexto Histórico
Antes de 1975, el sufragio universal masculino se había establecido en la Constitución de 1886 para hombres mayores de 21 años, con voto secreto y directo, aunque excluía a mujeres hasta 1957. La juventud urbana, más escolarizada, presionaba por participación en un país en transición hacia mayor inclusión, cerrando un ciclo de reformas electorales que incluía el voto femenino.
Impacto Inmediato
La medida incorporó de inmediato a miles de jóvenes de 18 a 21 años al censo electoral, transformando campañas políticas y permitiendo que estudiantes votaran en elecciones clave sobre apertura económica y paz. Hoy, con 50 años, esta norma ha renovado partidos, impulsado candidaturas juveniles y temas como medioambiente y diversidad, aunque persisten debates sobre participación constante.
Legado Actual
En 2025, el voto a los 18 sigue vigente, con distinciones como “jóvenes” de 14-28 años para políticas específicas, y discusiones sobre extenderlo a Fuerza Pública o menores. Esta reforma simboliza la cédula como herramienta de poder ciudadano, invitando a reflexionar sobre su rol en la democracia colombiana.



