El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, afirmó que su Gobierno respetará plenamente la autonomía del Congreso de la República y la independencia de las ramas del poder público. En un discurso en el que defendió la institucionalidad, aseguró que no intervino para definir la elección de la mesa directiva del Senado.
De la Espriella sostuvo que nunca llamó a congresistas para pedir votos ni ofreció prebendas, cargos, contratos u otro tipo de beneficios para influir en la votación. Según dijo, la elección se resolvió “a voto limpio”, sin imposiciones del Gobierno nacional ni repartos burocráticos.
El mandatario electo explicó que inicialmente consideró que el doctor Enrique Gómez lo acompañara en ese proceso, pero que desistió de esa idea por un principio de equilibrio institucional. También señaló que después se abrió la posibilidad para Alfredo de Luque, quien —según su relato— manifestó interés en aspirar a la presidencia del Congreso.
En su intervención, también recordó una conversación con el expresidente Álvaro Uribe, a quien le habría pedido que cada candidato buscara sus propios apoyos y que fuera el Congreso, en ejercicio de su independencia, el que tomara la decisión final. De la Espriella insistió en que esa fue justamente la dinámica que se dio en la elección.
El presidente electo destacó que el resultado fortalece la democracia y dignifica a las instituciones, al demostrar —según dijo— que existe una auténtica separación entre el Legislativo y el Ejecutivo. Añadió que su gobierno buscará una nueva forma de hacer política, basada en el respeto a las instituciones y sin compra de apoyos.
Finalmente, aseguró que respaldará las iniciativas del Centro Democrático que beneficien al país y reiteró que no tiene vetos ni animadversión contra Honorio Henríquez, a quien dijo que llamará para felicitarlo. También afirmó que su gobierno trabajará “con la verdad por delante” y con prioridad en la seguridad, la libertad y el bienestar de los colombianos.




