En el Día Internacional de la Diversidad Biológica, la Alcaldía de Barranquilla destacó este miércoles los avances de su estrategia de infraestructura verde, que incluye la siembra y mantenimiento de cerca de 200.000 árboles, la consolidación de cinco bosques urbanos y la recuperación de 367 parques, como medidas para proteger la biodiversidad y preparar la ciudad frente al fenómeno climático extremo conocido como Superniño.
El alcalde Alejandro Char aseguró que las acciones buscan transformar el paisaje urbano y construir una ciudad más resiliente frente al cambio climático. “Los bosques urbanos, los parques y las zonas verdes recuperadas representan mucho más que paisajismo. Son ecosistemas vivos que protegen especies, regulan el ambiente brindándonos microclimas y ayudan a construir una ciudad más resiliente frente al cambio climático”, afirmó.
La estrategia de arborización y mantenimiento —ejecutada mediante el programa Siembra— contempla riego, poda, fertilización y monitoreo de los árboles para garantizar su supervivencia. Según la administración distrital, un árbol urbano puede tardar aproximadamente 10 años en alcanzar su madurez y vivir entre 40 y 150 años dependiendo de la especie y cuidado, y en zonas arboladas las temperaturas pueden reducirse hasta en 6 grados.
Bosques urbanos y Ecoparque
La ciudad cuenta actualmente con cinco bosques urbanos distribuidos en las localidades Suroccidente, Norte-Centro Histórico y Riomar, que funcionan como refugios para aves, insectos y especies representativas del Caribe. Cada bosque concentra entre 2.500 y 6.000 árboles, dependiendo de su tamaño y diseño.
Entre estos espacios se encuentran:
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Bosque Urbano Ciudad Caribe: con almendros, ceibas blancas y camajorúes.
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Bosque Urbano Suroccidente El Pueblito: con bongas, ceibas blancas y acacias rojas.
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Bosque Urbano Hogar Caribe: alta densidad arbórea con bonga, lluvia de oro y uva playa.
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Bosque Urbano Rodadero (Miramar): integrado por robles morados.
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Bosque Urbano Miramar: especies resistentes a condiciones costeras, como mangle zaragoza y olivo verde.
A ellos se suma el Bosque Urbano Arroyo El Country – Batallón, que completa la red ecológica.
La Alcaldía también promueve la recuperación de parques a través de ‘Todos al parque’, con 367 espacios intervenidos que suman 1.925.439 metros cuadrados de espacio público recuperado, muchos con árboles frutales y amplias coberturas vegetales que atraen fauna urbana.
El Ecoparque Ciénaga de Mallorquín, otro eje de la política ambiental, se consolida como aula viva sobre el ecosistema de manglar y alberga la primera galería educativa de aves en la torre Mirador, con señalización y contenidos pedagógicos dirigidos a estudiantes, investigadores y visitantes.
Prevención frente al Superniño
La estrategia de biodiversidad urbana forma parte de un paquete de acciones preventivas ante la llegada del fenómeno El Niño o una versión más intensa, el llamado fenómeno del niño, que puede traer altas temperaturas, sequías y estrés hídrico. Según la administración, los bosques urbanos ayudan a regular la temperatura, conservar la humedad y mitigar las olas de calor en zonas muy urbanizadas.
Además de los beneficios térmicos, la cobertura vegetal contribuye a la captura de carbono y a la reducción de contaminantes atmosféricos, mejorando la adaptación de la ciudad al cambio climático.
Biodiversidad y bienestar ciudadano
La Alcaldía destacó que las intervenciones no solo benefician la flora y fauna —iguanas verdes, ardillas rojas, canarios criollos y numerosas especies de insectos— sino que también mejoran la calidad de vida de los barranquilleros, proporcionando espacios más frescos y saludables.
Con motivo del Día Internacional de la Diversidad Biológica, la administración distrital reafirmó su compromiso con una Barranquilla que combina desarrollo urbano y protección ambiental para garantizar resiliencia climática y un mejor futuro para las nuevas generaciones.



