La relación comercial entre Colombia y Estados Unidos enfrenta una prueba decisiva en el corto plazo.
La presidenta de la Cámara Colombo Americana (AmCham Colombia), María Claudia Lacouture, en su particular en el 54 Congreso Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite, advirtió que el país tiene como plazo máximo el próximo 6 de julio para presentar una respuesta técnica contundente ante el gobierno estadounidense. Esto con el fin de evitar la imposición de aranceles a las exportaciones nacionales, en el marco de una investigación bajo la Sección 301 por el uso e ingreso de insumos provenientes de trabajo forzoso.
De acuerdo con Lacouture, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) incluyó a Colombia en un análisis que abarca a más de 50 países. La advertencia es clara: de no demostrarse medidas regulatorias estrictas, productos clave del agro y la industria manufacturera colombiana podrían perder el beneficio de arancel cero y ser gravados en su principal mercado internacional.
«Es indispensable que Colombia se adapte a exigencias que van más allá de la competencia de precios y cercanía. Hoy los atributos clave son la trazabilidad, la sostenibilidad, los estándares laborales y la no deforestación», señaló Lacouture.
Una hoja de ruta ante los desafíos del próximo gobierno
La líder gremial explicó que las empresas colombianas arrastran un elevado «costo país» debido a ineficiencias en infraestructura y energía. El próximo gobierno recibirá el reto de aliviar estos costos variables y generar procesos de importación y exportación mucho más ágiles mediante el mejoramiento de entidades clave del comercio exterior como la DIAN y los ministerios regulatorios.
Para abordar esto, AmCham Colombia diseñó una hoja de ruta con proyección 2026-2030 que plantea metas y acciones políticas y comerciales orientadas a robustecer el intercambio binacional, el cual sostiene actualmente más de 5 millones de empleos directos e indirectos en el país.
A nivel macroeconómico, Lacouture comparó la situación actual de Colombia con la de un paciente con síntomas leves pero que en apariencia luce bien:
Corto plazo: Se registran variables positivas como la caída en la tasa de desempleo y un crecimiento económico visible.
Mediano y largo plazo: Los cimientos son débiles, por lo que el próximo mandatario deberá estructurar un proceso creíble y sostenible que sincere las finanzas y las acciones internas de la economía para garantizar estabilidad.
Sectores en riesgo y la necesidad de un decreto nacional
Aunque la balanza comercial de ciertos sectores en disputa —como el de la palmicultura— representa un nicho específico de unos 16 millones de dólares en exportaciones hacia EE. UU., la amenaza arancelaria es transversal. Sectores altamente competitivos como las frutas, verduras, textiles y confecciones podrían ver afectada su participación en el mercado norteamericano si el país es sancionado.
Hasta el momento, solo dos entidades privadas, sumadas al Gobierno Nacional, han presentado argumentos de defensa ante las autoridades estadounidenses. Sin embargo, Lacouture enfatizó en que se requiere voluntad política prioritaria para expedir un decreto nacional que restrinja formalmente la importación de productos elaborados con trabajo forzoso, una medida institucional que solo el Ejecutivo puede adoptar.
Diplomacia por encima de las ideologías
Respecto a las tensiones políticas recientes y la relación del presidente Gustavo Petro con la administración estadounidense, la presidenta de AmCham llamó a la calma y a la madurez institucional. Recordó que durante el último año se ha logrado blindar el ámbito comercial de los vaivenes políticos.
El llamado final del gremio se centró en la necesidad de utilizar estrictamente los canales diplomáticos, dejando de lado los sesgos ideológicos, para defender un interés nacional común que garantice el bienestar y los ingresos de millones de familias colombianas.




