En un giro estratégico de su campaña, el candidato presidencial Iván Cepeda lanzó un firme mensaje de unidad nacional, buscando disipar tensiones con el sector privado y las fuerzas armadas del país. Durante su más reciente intervención, el aspirante aseguró que, de llegar a la Casa de Nariño, su prioridad será la «construcción colectiva» por encima de la polarización política.
Diálogo con el empresariado: «No más confrontación estéril»
Cepeda hizo un llamado directo al sector gremial y corporativo de Colombia, expresando su total disposición para sentarse a concertar las reformas que propone su programa de gobierno.
«Quiero expresar especialmente a los empresarios del país toda mi voluntad para compartir con ellos nuestra propuesta, buscar permanentemente un diálogo, la concertación y la búsqueda de acuerdos que Colombia necesita», afirmó el candidato, enfatizando que el país no requiere más confrontaciones estériles, sino soluciones conjuntas.
El candidato también dedicó un espacio significativo a los miembros de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional, reconociendo su servicio y enviando un mensaje de tranquilidad respecto a sus condiciones laborales y pensionales.
Estabilidad laboral: Prometió mantener y fortalecer los avances alcanzados en materia salarial, prestacional y pensional para soldados y policías.
Seguridad territorial: Aseguró que se fortalecerán las capacidades institucionales para garantizar la tranquilidad ciudadana y que el Estado tendrá una presencia efectiva en todas las regiones.
Enfoque integral: Redefinió el concepto de seguridad, señalando que esta no solo implica la protección de la vida, sino también la llegada de oportunidades, bienestar e inversión social a los territorios.
Con la mirada puesta en la jefatura de Estado, Cepeda enfatizó que su mandato no será sectario y prometió un respeto estricto a la Constitución y la ley.
«Gobernaré para todas y todos los colombianos. Seré el jefe de Estado y no de una parte de la sociedad», sentenció. Asimismo, extendió una invitación formal y sincera a los líderes de la oposición para un diálogo respetuoso que permita avanzar hacia lo que denominó un «Gran Acuerdo Nacional», asegurando que contarán con todas las garantías democráticas durante su eventual gobierno.



