Autora: Ginger
Tú,
Mi pequeña alelí que florece en noviembre, la cuerda de mi mente y la raíz de mi arbol.
Pequeña flor,
Tan delicada,
Tan frágil.
Me siento picaflor, con la única particularidad de que eres la única flor en la que quisiera postrarme.
Al estar en tu presencia te vuelves mi luna, me acompañas en la oscuridad de la vida y me proteges. Contigo me siento seguro.
También, a veces, te vuelves mi sol; envolviéndome en tus cálidos y pequeños brazos, transmitiéndome ataraxia.
Así poco a poco te vas volviendo todo lo que veo, lo que siento y necesito.
Te vuelves luz, te vuelves estabilidad y lo que pienso cuando leo una poesía.
Tú,
compañera de vida,
flor pálida,
mi mejor amiga,
a la única que mi alma se desnuda.


