A Campo de la Cruz le llegaron sus días de Carnaval. Los diablos rojos con sus boconadas de fuego y grupos de son de negro se tomaron las calles del municipio, al compás del tambor, en el marco del Carnaval Intermunicipal del Sur y sus Riberas, la última parada de la Ruta de la Tradición del Gobernación del Atlántico y su Secretaría de Cultura y Patrimonio.
Como todos los años, el sur del departamento vivió una fiesta que unió al Atlántico, Magdalena y Bolívar. Es la celebración que exalta el talento y la creatividad de las poblaciones de la ribera del Magdalena, donde sube la temperatura a punta de folclor y cultura.
“Qué mejor manera que terminar la Ruta de la Tradición en el cono sur del departamento, donde nacieron muchas de nuestras expresiones folclóricas y musicales. En esta fiesta recibimos a visitantes procedentes de Candelaria, Santa Lucía, Manatí y Suan, al igual que de otras zonas del Caribe colombiano, como el Magdalena y Bolívar”, señaló la secretaria de Cultura y Patrimonio, Marcela Dávila.
La fortaleza de este Carnaval hace posible que manifestaciones como el Son de Negro se mantengan vivas y se cumpla así el Plan Especial de Salvaguardia, para la protección del patrimonio cultural del departamento.
En este desfile, que se realiza desde hace 29 años, la Gobernación del Atlántico y su Secretaría de Cultura dijeron presente con la muestra artística que, durante toda la temporada carnestoléndica, exaltó la biodiversidad del departamento con sus especies en situación de vulnerabilidad. Ellas dieron paso a grupos de diablos arlequines, gusanos, pajaritos, sones de negro, entre otras manifestaciones, que demostraron que esta es la fiesta donde todo comenzó.
Artesanías y orquestas en el Atlántico


