Barranquilla fue escenario este martes 20 de mayo del primer cabildo abierto encabezado por el presidente Gustavo Petro, quien reunió a más de 25.000 personas en el Paseo Bolívar en respuesta al reciente hundimiento de la consulta popular en el Congreso.
El evento, que no se realizaba en la ciudad desde hace más de 25 años, se convirtió en un acto de respaldo al Gobierno y de presión al Legislativo para revivir las reformas laboral y de salud propuestas por el Ejecutivo.
Una jornada marcada por la expectativa y la movilización
Desde tempranas horas, ciudadanos, líderes sindicales, campesinos, indígenas y estudiantes de varios departamentos de la región Caribe acudieron al llamado del presidente.
La jornada estuvo marcada por altas temperaturas y una fuerte presencia de organizaciones sociales, que aprovecharon para exponer sus reclamos ante el mandatario, como la intervención de la Universidad del Atlántico y la urgencia de mayor impacto de la reforma agraria en el departamento.
El discurso de Petro: llamado al “levantamiento” y defensa de las reformas
Durante cerca de una hora, Petro se dirigió a la multitud con un discurso en el que delegó a la Coordinadora Nacional de Movimientos Sociales la estrategia para impulsar la consulta popular y revivir las reformas laboral y de salud.
El presidente fue enfático en su llamado a la movilización: “Si toca ir a una huelga, el presidente no tocará al pueblo, sino se pondrá al lado. Si me van a echar por eso, estalla la revolución”, advirtió.
También pidió que las protestas sean pacíficas, evitando daños a la propiedad, en referencia a incidentes pasados en manifestaciones.
El mandatario arremetió contra congresistas del Caribe que votaron en contra de la consulta y contra expresidentes, reafirmando que no busca la reelección y que su objetivo es defender la dignidad y los derechos del pueblo.
Impacto económico y social
El evento obligó a muchos comercios del centro de Barranquilla a cerrar por razones de seguridad, lo que generó millonarias pérdidas para el sector comercial en una época de ventas bajas.
Sin embargo, para los asistentes y las organizaciones convocadas, la jornada representó una demostración de respaldo al Gobierno y un ejercicio de participación ciudadana sin precedentes recientes en la ciudad.



