“Señores de la Policía de Colombia, la orden de su Comandante en Jefe es que ustedes jamás en su vida deben ponerse al servicio de los criminales. La orden es: pónganse en al servicio del pueblo. La Constitución lo ordena. Le he pedido al (director general de la Policía) general (Carlos Fernando) Triana que, en estas regiones, donde la tierra está en disputa y que, incluso es tierra de la nación, la Policía debe cuidar que los terratenientes no se tomen los baldíos».
Las instrucciones las impartió este viernes el presidente Gustavo Petro ante más de 2.500 campesinos en el municipio de La Gloria, en el sur del departamento del Cesar, donde entregó de 1.919 hectáreas de tierra a familias de agricultores de esa región del país, en una jornada considerada emblemática para la Reforma Agraria que impulsa el Gobierno nacional.
La finca adjudicada, conocida como La Gloria, estuvo envuelta en una controversia judicial. En febrero de 2025, la Fiscalía 50 de Extinción de Dominio ordenó levantar la medida cautelar sobre el predio, lo que abría la puerta para su restitución a la familia de Luis Alberto Urrego Contreras, alias Bacon, solicitado en extradición por Estados Unidos en 2011 y condenado en 2014 a 15 años de prisión federal por tráfico de cocaína.
Frente a este riesgo, la SAE y la ANT aceleraron las actuaciones administrativas que permitieron escriturar los terrenos a nombre del Estado, blindando jurídicamente la entrega y evitando una eventual reversión.
“Si ustedes ven que hay un hacendado encima de un baldío, la Policía tiene la obligación de recuperar esa tierra porque es patrimonio nacional», fue la orden concreta emitida por el jefe de Estado y, para cumplir con lo dispuesto les recordó que “pueden abrir un mapa y saber si hay un baldío donde caminan o en su municipio. Cualquier campesino campesina puede hacerlo».
Advirtió que “el comandante de la Policía de todos estos municipios debe elaborar un informe sobre cuántas tierras baldías ha recuperado para la Nación. Y, esa tierra, la (Agencia Nacional de Tierras) ANT debe entregársela sin demora al campesinado de Colombia».
La medida, subrayó el presidente Petro, “es la forma de resarcir décadas de violencia injusta, muerte de inocentes, fosas comunes, desaparecidos y de ignominia de los ‘Cien años de Soledad’ de los que habla Gabriel García Márquez. El jefe del Ejército en la región debe garantizar los derechos y las libertades del pueblo campesino del sur del Cesar. Es la orden del presidente de la República Constitucional».



